Desde la sección sindical de ASC en NTT DATA Spain Centers hacemos un llamamiento al conjunto de los trabajadores de todos los centros de trabajo de la empresa para secundar la Huelga General del próximo 11 de noviembre.
La pérdida de poder adquisitivo, la precariedad laboral, el encarecimiento de la vivienda y el deterioro de los servicios públicos son distintas manifestaciones de una misma realidad: un sistema económico que antepone los beneficios de una minoría a las necesidades de la mayoría social.
Mientras grandes grupos empresariales como NTT DATA continúan acumulando riqueza, millones de trabajadores tienen dificultades para llegar a final de mes. Los salarios pierden capacidad adquisitiva, los alquileres se disparan y derechos fundamentales como la vivienda, la sanidad y la educación se ven cada vez más condicionados por la capacidad económica de las familias.
Trabajar ya no garantiza vivir dignamente
Bien sabemos los trabajadores de NTT DATA que la precariedad, los bajos salarios, las jornadas abusivas, las horas extraordinarias y los incumplimientos de los derechos laborales siguen formando parte de la realidad cotidiana de numerosos centros de trabajo.
La riqueza que produce la clase trabajadora no se distribuye justamente. Mientras las empresas reclaman sacrificios y flexibilidad a sus plantillas, sus beneficios continúan creciendo a costa del esfuerzo de quienes sostienen la actividad económica.
No podemos aceptar que trabajar sea compatible con vivir en la pobreza.
Necesitamos salarios dignos, empleo estable, reducción de jornada sin pérdida salarial y una negociación colectiva que defienda verdaderamente los intereses de los trabajadores.
Los derechos sociales no son un negocio
La vivienda se ha convertido en un instrumento de especulación, mientras una parte importante de la población encuentra enormes dificultades para acceder a ella.
Al mismo tiempo, la sanidad, la educación y los servicios sociales sufren el deterioro derivado de políticas que favorecen la privatización y los intereses empresariales.
Defender unos servicios públicos universales, gratuitos y de calidad es defender los derechos de la mayoría trabajadora frente a quienes pretenden convertir las necesidades sociales en oportunidades de negocio.
Tampoco podemos permanecer indiferentes ante el incremento del gasto militar y la orientación de recursos públicos hacia el rearme, mientras se argumenta que no hay suficientes recursos para atender las necesidades sociales. Defendemos la paz, la cooperación entre los pueblos y el rechazo a las guerras que responden a intereses económicos y geopolíticos.
Crisis de la vivienda
En materia de vivienda, las políticas de liberación del suelo de la época de Aznar produjeron un primer auge especulativo, que elevó los precios de este bien básico a niveles de lujo hasta culminar en la crisis hipotecaria de 2008. El rescate a la banca de 65 mil millones de euros de dinero público que ejecutó el corrupto gobierno del PP de M. Rajoy durante aquella crisis, no sólo se llevó por delante el fondo de pensiones público, también permitió la concentración bancaria: quedándose la banca privada, a coste cero, el 50% de cuota de mercado que tenían las cajas de ahorro.
La gestión de aquella resaca que posteriormente hicieron los gobiernos progresistas de PSOE, IU, Podemos, etc., consistió básicamente en:
Perdonar el rescate público a la banca privada, asumiendo las pérdidas como endeudamiento público.
Sanear la quinta entidad bancaria del país, BANKIA, en lugar de crear una Banca Pública con la que impedir los abusos de la banca privada y entregarla a CAIXABANK a coste cero, conformándola, además, como la primera entidad gran tenedora del país con 22.000 viviendas en cartera.
Mantener la fiscalidad al 0% para las SOCIMIS que inició Rajoy, permitiendo a los grandes fondos buitres como Blackstone acaparar hasta el 10% del parque de viviendas. Fondos cuyo beneficio consiste en comprar deudas a bajo precio, extorsionar a deudores y ejecutar desahucios para, posteriormente, vender o alquilar a precios desorbitados, dado que por el volumen de viviendas que poseen les permiten controlar el precio del mercado.
Volver a entregar a la especulación privada las viviendas rescatadas en torno al “banco malo”, SAREB, en lugar de crear un parque público de viviendas con el que impedir la especulación.
Una reforma timorata de la ley de vivienda que, al dejar todo lo anterior intacto, no ha servido para revertir la situación, sino como propaganda de los partidos reformistas del gobierno.
Que el partido Podemos más a la izquierda de los socios de gobiernos progresistas del PSOE – que llegó a ser socio por sus proclamas sobre auditoría e impago de la deuda, nacionalización de la banca y sectores estratégicos o la derogación de la reforma laboral de Rajoy -, haya consentido con silencio cómplice o voto a favor con todo esto, asumiendo todas las contrarreformas de la ultraderecha, significa que la solución para la clase trabajadora no está en confiar en el circo electoral, sino en la lucha obrera y en la calle. Lucha que este partido se encargó de desarticular y reconducir hacia el parlamentarismo tras el 15M, haciendo un gran trabajo para el gran capital, otorgándole estos años de “tregua”, hasta que de nuevo el abuso ha colmado el vaso.
El derecho a la huelga; cuestiones legales
El derecho constitucional a la huelga en España está reconocido en el artículo 28.2 de la Constitución Española, que establece que se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses.
Es un derecho de titularidad individual (cada trabajador decide si la secunda o no), pero de ejercicio colectivo (requiere una acción conjunta para la defensa de intereses laborales o profesionales).
Durante la huelga, el contrato de trabajo queda en situación de suspensión, por lo que el trabajador no percibe salario ni la empresa cotiza por él durante ese tiempo, sin que ello suponga una sanción o despido válido.
La organización y la lucha son nuestra fuerza
Los derechos laborales y sociales que hoy disfrutamos no fueron concesiones gratuitas. Fueron conquistas alcanzadas mediante décadas de organización, movilización y lucha colectiva.
Por eso necesitamos un sindicalismo independiente, combativo y comprometido con los intereses de la clase trabajadora, capaz de enfrentarse a los abusos empresariales y de defender los derechos de las plantillas en todos los centros de trabajo.
La huelga general es una herramienta legítima de lucha y presión colectiva. Su fuerza reside en la unidad y participación consciente de quienes, con su trabajo, hacen funcionar la sociedad.
Desde nuestra sección sindical defendemos:
• Empleo digno, estable y salarios que permitan vivir.
• Reducción de la jornada laboral sin pérdida retributiva.
• Vivienda digna y medidas contra la especulación inmobiliaria.
• Sanidad, educación y servicios públicos universales y de calidad.
• Pensiones públicas dignas y un sistema fiscal justo.
• Libertad sindical y protección efectiva de los derechos laborales.
• Paz, cooperación internacional y rechazo al militarismo.
No basta con reclamar pequeñas mejoras mientras se mantienen intactas las estructuras que generan desigualdad y explotación. Es necesario avanzar hacia una sociedad en la que la riqueza producida colectivamente esté al servicio de las necesidades de la mayoría.
El próximo 11 de noviembre tenemos la oportunidad de demostrar que la clase trabajadora no está dispuesta a resignarse. Frente a la precariedad, la explotación y la desigualdad, nuestra respuesta debe ser colectiva.
¡EL 11N, HUELGA GENERAL!
¡ORGANIZACIÓN, UNIDAD Y LUCHA DE LA CLASE TRABAJADORA!
Sección sindical de ASC en NTT DATA Spain Centers




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